
Un escudo de fuerza interior
Forjados con una artesanía ancestral, nuestros engastes de plata son más que un adorno: son escudos artesanales para el espíritu. Cada motivo tradicional es grabado con intención, ofreciendo una sensación de arraigo y paz a quien lo posee.
El Alma Auténtica
Honramos la auténtica turquesa tibetana como una huella dactilar única del Himalaya. Ya sea que tenga un lustre de alta porcelana o una matriz terrosa profunda, cada gema natural evoluciona junto a ti, un pacto viviente entre la montaña y tu viaje.
Guía de cuidado de la Piedra Viva
Su turquesa tibetana sin tratar es una "piedra viva"—porosa, del Himalaya y destinada a conectar con usted. Cuidarla honra su espíritu.
Contenido desplegable
I. ¿Por qué cambia de color la turquesa?
Nuestras piedras 100 % naturales y sin sellar absorben los aceites de la piel con el tiempo; este “curado” (tradición tibetana) intensifica su azul o añade un verde terroso. Significa que la piedra es exclusivamente suya, brindándole paz y protección.
II. Limpieza diaria
Limpia la piedra y la plata con un paño de microfibra limpio y seco después de usarlas. Nunca utilices limpiadores ultrasónicos, líquidos para pulir o jabones fuertes, ya que dañarán su brillo natural.
III. Qué evitar
- Aplica cosméticos/perfumes primero, deja secar antes de usar.
- Quítatelo antes de ducharte, nadar o lavar platos (el agua prolongada lo debilita).
- Mantener alejado de la luz solar directa y abrasadora (seca la piedra).
IV. Honrando la Matriz
Los patrones oscuros, parecidos a una telaraña (la matriz), no son defectos, son la marca única de la tierra tibetana. Guárdala en una bolsa blanda (lejos de gemas duras) y úsala a menudo.